La Pesca española resiste al coronavirus pese a la caída de ingresos


La pesca española resiste al coronavirus pese a la caída de ingresos

Efeagro

La Pesca española ha superado una nueva prueba de resistencia durante los dos meses de estado de alarma, con una cifra relativamente baja de enfermos, a pesar de caer sus ingresos y de los amarres de barcos. Espera que la reapertura de la hostelería favorezca una recuperación.

La pesca y la acuicultura española -sectores esenciales- han garantizado el suministro de estos alimentos, pero muchos buques pararon durante el período de mayor virulencia de la COVID-19, por la bajada de los precios y las limitaciones de movimientos, así como los riesgos añadidos para profesionales acostumbrados a trabajar en condiciones duras.

Los amarres han sido más numerosos en el Mediterráneo y el golfo de Cádiz que en el Cantábrico y, a finales de abril, las organizaciones del sector -armadores, cofradías y pescaderías- cifraron en el 30 % la disminución de ingresos durante el estado de alarma, pero las mismas fuentes advierten a Efeagro de que este porcentaje no es representativo, porque las pérdidas son muy dispares según el segmento de flota o la zona del país.

Los amarres han sido más numerosos en el Mediterráneo y el golfo de Cádiz que en el Cantábrico

En el Mediterráneo, en torno al 70 % de la flota ha dejado de faenar e incluso durante algunas semanas el 90 %, mientras que, en el Cantábrico, la temporada de la caballa ha paliado la “tragedia” y el “batacazo”, según el presidente de la Federación Nacional de Cofradías Pesqueras (FNCP), Basilio Otero.

En Canarias, durante algunas semanas solo salían a faenar barcos que ya tenían garantizado comprador, ante el cierre de lonjas.

El secretario general de la patronal de armadores Cepesca, Javier Garat.

La flota de altura y de gran altura ha seguido operando, con problemas de relevos y repatriación de marineros, recuerda el secretario general de la patronal de armadores Cepesca, Javier Garat.

Entre los más perjudicados, los marisqueros, directamente afectados por el cierre de la hostelería, o flotas dedicadas al pez espada.

En cuanto a la industria, se han visto afectadas las pymes y microempresas del Cantábrico, según la patronal Anfaco.

Los más perjudicados, los marisqueros, directamente afectados por el cierre de la hostelería

En acuicultura, las ventas bajaron un 55 % en marzo y abril, de acuerdo con la asociación empresarial Apromar

Incidencia de la enfermedad

Pescadores y minoristas han denunciado durante estos dos meses la escasez de equipos de protección individual (EPI) .

Además, la flota ha reclamado al Gobierno test de detección obligatorios de la COVID-19, para evitar que un tripulante contagiara al resto de los marineros.

Otro problema logístico fue la limitación de personas en un coche o una furgoneta, lo que dificultó el traslado a los puertos de marineros.

Sin embargo, los casos de coronavirus en la flota son relativamente bajos, aunque se han confirmado en el País Vasco o Galicia.

Otero destaca que la cadena de pesca y suministro ha funcionado con todas las medidas sanitarias: “De Burela (Lugo) han viajado a Madrid camiones para transportar pescado sin que pasara nada”.

El presidente de Cepesca, Amador Suárez, falleció como consecuencia del coronavirus.

Consumo

Los españoles han incrementado el consumo en los hogares, pero esta subida no ha compensado el cierre hostelero, según el sector.

María Luisa Álvarez directora Fedepesca

En las pescaderías tradicionales, un 70 % de los pedidos se hacen por internet (sobre todo por WhatsApp) en ciudades como Madrid o Barcelona, mientras que en otras zonas, como Castilla y León o Asturias, esta fórmula de comanda “se ha multiplicado por diez”, según la directora adjunta de la federación de detallistas Fedepesca, María Luisa Álvarez.

Álvarez señala que esta semana se nota que el consumidor hace un acopio menor, expectante ante la reapertura progresiva de bares y restaurantes.

“Lo único positivo es que la pesca se ha considerado un sector estratégico. Es bueno para que la sociedad reconozca su papel en la generación de empleo, se vea recompensado y los consumidores tomen más pescado”, señala Garat.

En abril, la Unión Europea (UE) flexibilizó el Fondo Europeo Marítimo y Pesquero (FEMP) para compensar a pescadores y acuicultores por sus pérdidas como consecuencia de la pandemia.

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