En un archipiélago donde la viticultura no solo es actividad económica, sino cultura, paisaje y arraigo, las decisiones políticas sobre el vino trascienden los números y los consejos de administración. La salida del Cabildo de Tenerife como accionista de Bodegas Insulares (BITSA) es uno de esos movimientos que, aunque se presenta bajo argumentos de legalidad y neutralidad de mercado, abre un debate mucho más profundo: ¿quién protege hoy al viticultor?, ¿cómo se preservan las relaciones históricas entre agricultores y bodegas?, ¿y qué modelo de futuro estamos construyendo para el vino canario?

Desde el Cabildo se ha defendido que la retirada era necesaria para cumplir con los principios de competencia leal exigidos por Europa. La presencia institucional en una empresa que produce y comercializa vino -argumentan- generaba una distorsión del mercado, además de poner en riesgo la economía insular por una posible sanción europea cercana a 13 millones de euros, en concepto de ayudas de estado mal justificadas.
“No tiene sentido que una institución pública embotelle y venda vino cuando el sector ya está consolidado”, explicó el consejero insular Valentín González Évora, asegurando que Bodegas Insulares seguirá operativa y que ningún viticultor quedará fuera del sistema.
Quien presionó para que esto ocurriera fue AVIBO, la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias, presidida por Juan Jesús Méndez, quien también lidera la DOP Islas Canarias – Canary Wine. AVIBO denunció la situación ante la Comisión Europea, alegando que la participación del Cabildo violaba las normas del libre mercado y perjudicaba a las bodegas privadas.
En conversación con Canariasgourmet!, Méndez aseguraba que el riesgo nunca existió para los viticultores, porque BITSA continúa con capacidad para comprar uva y elaborar vino. Según su visión, lo que se ha corregido es una anomalía institucional, no un modelo productivo. “Aquí no hay polémica posible -afirma-. Había una ilegalidad y se ha solucionado”.
¿Neutralidad o desprotección? La compra de uva fuera de comarca y la ruptura de un pacto no escrito
Con la salida del Cabildo de Tenerife de Bodegas Insulares, la empresa ha pasado a operar como una entidad plenamente privada. Actualmente gestiona dos bodegas: una en Icod de los Vinos, adscrita a la D.O.P. Islas Canarias, y otra en Tacoronte, bajo la D.O. Tacoronte-Acentejo. Esta estructura -y su vinculación a la D.O.P. Islas Canarias– permite legalmente adquirir uva en cualquier parte del Archipiélago para elaborar vino bajo esa denominación.

No obstante, esta flexibilidad normativa está generando tensiones éticas y comerciales, especialmente en el ámbito de la viticultura tradicional de Tacoronte-Acentejo. Varias bodegas de la comarca denuncian que Bodegas Insulares está desplazando equipos comerciales a otras zonas de la isla para comprar uva directamente a viticultores, rompiendo así un pacto no escrito de respeto territorial y poniendo en riesgo el equilibrio de las denominaciones de origen locales.
En algunos casos, se trata de relaciones de décadas entre viticultores y bodegueros, construidas sobre la base de la confianza mutua, el respeto al producto local y una economía circular del vino profundamente enraizada en el territorio.
Esta práctica no es ilegal -la DOP Islas Canarias lo permite-, pero sí está siendo percibida como una forma de ruptura del pacto tácito que daba estabilidad al sector. Lo que fue creado como un escudo para evitar competencia desleal desde lo público, ahora corre el riesgo de transformarse en una forma de presión comercial más agresiva desde lo privado
¿Hace falta un nuevo marco regulador?
Aquí se abre la pregunta clave, ¿habrá que establecer reglas de juego que protejan las comarcas y sus vínculos tradicionales, o se seguirá confiando en que la ética del sector se autorregule? Como parte del seguimiento especial de Canariasgourmet! sobre la salida del Cabildo de Tenerife de Bodegas Insulares, entrevistamos a una de las voces más relevantes del sector: José Manuel González Pérez, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo.

Entrevista José Manuel González Pérez, presidente del Consejo Regulador de la Denominación de Origen Tacoronte-Acentejo
Natural de Tacoronte y con una trayectoria que combina experiencia técnica, formación agraria y una conexión directa con el territorio, González representa a una comarca que ha vivido de la viticultura durante generaciones. En un momento en que las relaciones históricas entre viticultores y bodegas están en riesgo por el nuevo modelo de funcionamiento de Bodegas Insulares, su visión es clave para comprender los desafíos éticos, económicos y territoriales que enfrenta la viticultura comarcal en Canarias.
Canariasgourmet!. – Tras la salida del Cabildo de Tenerife de Bodegas Insulares, ¿cómo valora esta transición desde el Consejo Regulador? ¿La ve como una oportunidad de modernización o como un riesgo real para la estabilidad del sector vitivinícola de la comarca?
José Manuel González Pérez. – Creo que será un riesgo, estos años de sequía será un problema porque competirá con otras bodegas en la compra, pero mi duda es cuando vengan años de abundancia ¿quién va a recoger la uva? porque anterior mente cuando las bodegas no compraban uva la tenia que recoger Bodegas Insulares.
Canariasgourmet!. – Desde distintas bodegas comarcales se ha denunciado que Bodegas Insulares, ya como empresa privada, está comprando uva fuera del ámbito territorial de Tacoronte-Acentejo ¿Cree usted que esta práctica podría romper las relaciones históricas entre viticultores locales y bodegas de la zona?
José Manuel González Pérez. – Desde el consejo hemos tenido que cambiar el reglamento porque Bodegas Insulares o cerraba Tacoronte y se iba a Icod, además ahora es una bodega más, de una cantidad muy importante de socios y tendrá que buscar uva en la comarca Tacoronte-Acentejo para elaborar vinos con dicha D.O. y el resto fuera para elaborar en la D.O Islas Canarias.

Esto sucede porque en la comarca Tacoronte-Acentejo se ha perdido mas del 50% del viñedo por falta de agua y nuestros políticos no se dan cuenta.
Canariasgourmet!. – Aunque esta compra fuera de comarca sea legal bajo la DOP Islas Canarias, ¿no cree que hay una dimensión ética que debe ser valorada desde el Consejo? ¿El marco actual protege suficientemente a los viticultores de la comarca?
José Manuel González Pérez. – Si no hay uva, toca esperar el próximo año y esperar que haya una buena cosecha, esto lo que hará, naturalmente, es provocar una subida de precio donde el viticultor se beneficiará, no hay gente que trabaje el campo -como comente anteriormente- se ha perdido un 50% del viñedo, no hay relevo generacional, no hay planta saneada, que empiecen a trabajar es lo que lo tienen que hacer.
Canariasgourmet!. – ¿Considera necesaria alguna modificación en el reglamento o en la estrategia del Consejo para garantizar que el valor de la comarca se mantenga como factor clave en la cadena del vino?
José Manuel González Pérez. – Creo que desde el Consejo hemos hecho las modificaciones que teníamos que hacer. Ahora creo que la conserjería es la que tendría que ponerse a trabajar en SANEAR PLANTA, y buscar medidas para que continúe el cultivo
Canariasgourmet!. – ¿Qué mensaje enviaría hoy a los viticultores de Tacoronte-Acentejo que ven con inquietud esta etapa? ¿Pueden confiar en que el Consejo será garante no solo de la calidad del vino, sino también de la defensa de su trabajo y su territorio?
José Manuel González Pérez. – Por supuesto, desde el Consejo se está trabajando al máximo con los viticultores y las bodegas y damos garantía que la botella que lleva una etiqueta del consejo está certificada que es con uva de dicho territorio. Además este consejo fue el primero que se fundo en Canarias y este año también ha sido el primero en que 2 bodegas obtengan certificación de la huella de carbono.
Lo que viene: voces que aún deben opinar
La salida del Cabildo de Tenerife de Bodegas Insulares no cierra un capítulo: abre muchos otros. Lo que comenzó como una corrección administrativa para cumplir con la legalidad europea ha dejado al descubierto un debate más amplio: cómo garantizar que la identidad de los vinos comarcales, como los de Tacoronte-Acentejo, se mantenga reconocida y protegida dentro del nuevo escenario.
Confiamos en que la DOP Islas Canarias sabrá preservar y respetar la singularidad de estos territorios, integrándolos sin diluirlos en su estructura suprainsular. Pero aún quedan muchas preguntas abiertas, muchas voces que no han sido escuchadas.
En Canariasgourmet.es, seguiremos contando esta historia. En las próximas entregas, ofreceremos entrevistas exclusivas con los protagonistas clave —desde el Consejo Regulador de Tacoronte-Acentejo hasta AVIBO y Canary Wine— para que nuestros lectores puedan entender con claridad lo que realmente está en juego.
Porque el vino es territorio, es relato, y también es decisión. Y esas decisiones, como todo lo importante, merecen ser contadas.


Sin Comentarios