El brote confirmado en Acentejo enciende las alarmas
La filoxera ha llegado a Tenerife. La noticia fue confirmada por el Gobierno de Canarias a finales de julio de 2025, cuando se detectó la presencia de esta plaga en la comarca de Acentejo, al norte de la isla. Se trata de la temida Daktulosphaira vitifoliae, un insecto minúsculo pero devastador, responsable en el pasado de arrasar viñedos en toda Europa.
Hasta ahora, el viñedo canario era uno de los últimos bastiones libres de filoxera en el mundo. Un oasis vitivinícola que ha permitido conservar cepas únicas, muchas de ellas prefiloxéricas, y elaborar vinos con identidad irrepetible. Por eso, la detección de este foco no es solo una alerta técnica: es un golpe directo al corazón de la viticultura canaria.
¿Cómo llegó la filoxera a Canarias?
Las primeras larvas se localizaron en un parral ajardinado y en terrenos abandonados de Acentejo. Según los informes técnicos, la causa más probable es la entrada ilegal de material vegetal contaminado. A pesar de la prohibición vigente desde 1987, se sospecha que alguna planta, esqueje o cepa procedente del exterior pudo haber traído la plaga, probablemente sin control fitosanitario.

No se han atribuido responsabilidades directas a movimientos internos de uvas o plantas dentro de las islas. Pero el daño está hecho, y el riesgo de propagación existe. La filoxera puede desplazarse por el suelo, adherirse a herramientas, y viajar inadvertida en tierra o raíces. Por eso, la rapidez de respuesta es vital.
Medidas contra la filoxera en Tenerife
La reacción de las autoridades ha sido inmediata. El Gobierno de Canarias y el Ministerio de Agricultura han activado el protocolo de control de plagas, declarando la lucha contra la filoxera como de utilidad pública. Entre las principales medidas destacan:
- Zonas demarcadas: se han establecido anillos de seguridad de 500 metros en torno al foco, con una zona tampón adicional de un kilómetro.
- Prohibición de movimientos: está totalmente prohibido sacar de esas zonas plantas, tierra, herramientas agrícolas o uvas frescas.
- Tratamientos fitosanitarios y destrucción de material infectado: las parcelas afectadas están siendo intervenidas y monitorizadas.
- Mapa interactivo en tiempo real: se ha creado una herramienta digital para que viticultores y ciudadanos consulten el estado de las zonas afectadas y los avances del operativo.
Estas acciones buscan contener el brote y evitar su expansión a otras zonas vitivinícolas de Canarias, especialmente aquellas con una producción de gran valor como La Orotava, Abona, La Geria o El Hierro.

Reacciones del sector vitivinícola canario
La DOP Tacoronte-Acentejo, una de las más afectadas, ha mostrado su apoyo total a las decisiones adoptadas. Su prioridad, como han indicado en varios comunicados, es proteger la viña y evitar que la plaga se extienda.
Por otro lado, la Asociación de Viticultores y Bodegueros de Canarias (AVIBO) ha pedido aplicar las medidas con proporcionalidad y rigor científico. Aunque respaldan el esfuerzo institucional, advierten que un exceso de restricciones podría perjudicar innecesariamente la vendimia y la economía del sector. Sin embargo, nadie ha restado importancia al riesgo que representa la filoxera.
¿Qué deben hacer los viticultores y el público?
La vigilancia ciudadana es, en este caso, una herramienta clave para la protección del viñedo en Canarias. Tanto agricultores como vecinos pueden colaborar con acciones muy concretas:
- Revisar frecuentemente las viñas en busca de síntomas: hojas que amarillean, brotes que se secan, raíces engrosadas o debilitamiento general de la planta.
- Evitar mover plantas, tierra o herramientas agrícolas fuera de su zona si se vive cerca del área demarcada.
- Informar a las autoridades fitosanitarias de cualquier anomalía o posible foco de infección.
- Participar en jornadas de formación, donde se enseña a identificar la plaga y actuar con responsabilidad.
Cada gesto cuenta. La prevención y la comunicación son ahora las mejores armas para frenar el avance.
Visor para seguimiento de la Filoxera en Tenerife

Defender el vino canario es tarea de todos
Esta no es una batalla solo del Gobierno o de las DOP. Es una tarea colectiva que involucra a bodegueros, agricultores, técnicos, instituciones, distribuidores y consumidores. Porque el vino de Canarias no es solo una bebida: es cultura, paisaje, agricultura, empleo y memoria.
Dejar que la filoxera se expanda sería un error histórico. Las cepas de Listán Negro, Negramoll, Malvasía, Baboso, Vijariego o Tintilla, muchas de ellas únicas en el mundo, no pueden desaparecer por negligencia o desinformación.
Proteger el viñedo de Tenerife es proteger el alma agrícola del archipiélago. Y si algo ha demostrado el sector vitivinícola canario en las últimas décadas, es que sabe hacer frente a los desafíos con talento, orgullo y unidad.


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