Bienvenidos al universo de Iván Monreal: una experiencia más allá del vino
En sus propias palabras, “mi carta de vinos es un mapa de sabores que te invita a explorar más allá de lo convencional”, una declaración que ya delata la intensidad de un proyecto basado en la experiencia sensorial, la sostenibilidad y la pasión por el terroir (ver carta completa). Forjada en las estrellas Michelin de Francia, Alemania e Italia, la propuesta de Monreal se construye sobre cinco pilares irrenunciables: mirar, oler, tocar, escuchar y saborear, cada uno afinado para conectar con el origen del vino. Desde la lágrima que resbala por la copa hasta el relato mínimamente intervenido de cada bodega, la carta es más que una selección: es una invitación a vivir el paisaje embotellado.

Además, su compromiso con la mínima intervención ecológica y el apoyo a viticultores responsables —enfocados en variedades locales, sostenibilidad y respeto por la naturaleza— convierte su propuesta en un discurso en el que la conciencia medioambiental es protagonista. Así, cada vino servido no solo tiene un sabor y una historia; tiene un compromiso con el entorno que lo vio nacer.
Un reconocimiento que trasciende la carta
El pasado 15 de julio, la sede de los Consejos Reguladores de La Guancha (Tenerife) acogió una noticia que resonó más allá de sus muros: la Mejor Carta de Vinos de Canarias 2025 fue otorgada a Palacio Ico, en Teguise, Lanzarote, gracias al trabajo exquisito del sumiller Iván Monreal. Pero más allá del premio, lo que se reconoce es una forma de vivir el vino con los cinco sentidos. Porque el sumiller —cuando es vocacional— mira con precisión, huele con memoria, toca con respeto, escucha con sensibilidad y saborea con intuición. No se trata solo de recomendar una etiqueta, sino de abrir una puerta sensorial al paisaje que la hizo posible, en una palabra !vivirlo!
Monreal ha tejido una carta que no se limita a enumerar bodegas: la suya es una selección que respira identidad, que da voz a productores pequeños, que apuesta por variedades autóctonas y por una mínima intervención que deje hablar al suelo. Que este galardón haya recaído por primera vez en una isla no capitalina es también una forma de justicia poética: Lanzarote, con su viticultura heroica, su silencio mineral y su belleza áspera, merecía tener en carta —y en copa— un embajador como él.
La mirada del sumiller que educa y emociona
La trayectoria de Iván Monreal no se mide por los restaurantes Michelin en los que trabajó —que los hay—, ni por las botellas abiertas, sino por su capacidad de transmitir. Cada recomendación suya lleva consigo el compromiso con el productor, la emoción del bebedor curioso y una obsesión por el detalle que nunca se impone, sino que acompaña.

Su labor como divulgador, formador y defensor del vino canario va más allá de la sala. Ha construido puentes entre el mundo rural y la alta restauración, entre la cepa de Listán y el paladar internacional. En su manera de presentar los vinos hay pedagogía, pero también una voluntad clara de emocionar. Y eso —en este oficio— es más raro de lo que parece.
Hablan los expertos: Dos vinos, dos visiones, una identidad
En su participación reciente para la sección “Hablan los expertos” de CanariasGourmet.es, Monreal no solo ofreció una recomendación. Hizo una declaración de principios. Porque para él, cada vino cuenta una historia que merece ser escuchada. Y estos dos —uno canario y otro foráneo— son buena muestra de su manera de entender el mundo:
Tamerán Baboso Blanco 2022
- Bodega: Tamerán
- Denominación: D.O. Gran Canaria
Proveniente de viñedos a 700 metros de altitud sobre suelos volcánicos, este vino de David Silva, exfutbolista reconvertido en vitivinicultor apasionado, y Jonatán García, uno de los grandes nombres de la enología atlántica, es pura elegancia.
Fermentado en barrica y criado sobre lías durante nueve meses, despliega en nariz manzana fresca, flor blanca y fondo mineral. En boca, la textura es sedosa, con una acidez viva que alarga el trago y lo convierte en perfecto compañero gastronómico.

Un blanco de guarda, de esos que no necesitan levantar la voz para hacerse inolvidables. Una joya que reivindica el potencial de Gran Canaria más allá del turismo y la postal.
Champagne Yprésien Blanc de Noirs Extra Brut
- Bodega: Legrand-Latour
- Región: Valle del Marne, Champagne, Francia
Este champagne biodinámico —elaborado con 80% Meunier y 20% Pinot Noir— es un manifiesto líquido. Criado en barrica sobre lías durante un año y reposado más de 42 meses en botella sin dosificación, tiene lo que muchos prometen y pocos logran: carácter, tensión, mineralidad y profundidad.

El suelo marino de Vandières le otorga esa salinidad precisa, la burbuja es fina como hilo de seda y en boca se despliega con fuerza, sin perder elegancia. Pan tostado, cítricos, tiza y un final largo que habla de origen.
La bodega Legrand-Latour no es un gigante del lujo, sino una familia que respira terroir y que ha convertido su cava-geológica en un museo de fósiles. Un símbolo perfecto del vino que no olvida de dónde viene.
Más que un galardón, una puerta abierta
El premio a la Mejor Carta de Vinos de Canarias 2025 no es solo una palmada en la espalda. Es una oportunidad para mirar —con más respeto y menos prejuicios— el trabajo que se hace en las islas, donde la viticultura heroica es real y no eslogan. Donde los suelos volcánicos, los vientos alisios y las manos sabias producen algunos de los vinos más singulares de Europa.
Monreal lo sabe. Por eso no selecciona vinos, sino relatos. Por eso no vende botellas, sino encuentros. Y por eso este premio no lo consagra, sino que lo impulsa a seguir haciendo lo que mejor sabe: darle al vino canario la voz que merece.


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