Cuando Canariasgourmet! cerró su Top Ten de Vinos 2025, un tinto se impuso con claridad en el primer puesto: CAN, de Bodegas Tajinaste, el vino que mejor sintetizaba, para el panel de expertos, la fuerza y el momento actual del vino canario. Detrás de ese resultado hay muchas horas de viña, bodega y copa, y también una mirada muy concreta sobre el territorio: la de Agustín García Farráis.
Enólogo, viticultor y divulgador, García Farráis se ha consolidado como una de las voces más sólidas cuando se habla de vinos de Canarias, del cordón trenzado del Valle de La Orotava, de variedades autóctonas como Listán Negro, Listán Blanco o Vijariego, y de una lectura rigurosa del concepto de vino volcánico atlántico. Su trabajo, ligado a Tajinaste y a proyectos como Vinófilos, ha contribuido decisivamente a situar el vino canario en un plano de seriedad y reconocimiento dentro y fuera del archipiélago.
Que el vino número uno del ranking lleve su firma no es casualidad. Es la consecuencia lógica de una trayectoria construida desde el conocimiento técnico, la observación del paisaje y una forma muy personal de traducir el territorio en vino.
La lista que presentamos ahora, integrada en Las Preferencias de los Expertos – Top Ten Canariasgourmet!, es una radiografía precisa de cómo ve Agustín García Farráis el vino canario hoy. Su selección funciona como un mapa que recorre, en diez botellas, las principales denominaciones del archipiélago: DOP Islas Canarias, DO Gran Canaria, DO La Palma, DO Lanzarote, DO El Hierro, DO Tacoronte-Acentejo, DO Valle de Güímar y DO Valle de La Orotava.
En este Top Ten conviven un espumoso de paisaje elaborado con Listán Blanco de altura; blancos de territorio como Agala Altitud 1318, Viñarda o Respiro; proyectos singulares como Hermanos Mesa o Uwe; y tintos que ya son referencia, entre ellos Tajinaste Vendimia Seleccionada, Tierra Fundida, Lava y el propio CAN, recién coronado como número uno del Top Ten Canariasgourmet! 2025.
Para el lector, esta selección es clara y directa: diez vinos canarios elegidos por uno de los protagonistas del ranking anual, una guía para beber con criterio, descubrir nombres clave y entender por qué Canarias ha construido un estilo propio, reconocible y con peso en el panorama vitivinícola contemporáneo.
CAN – Bodegas Tajinaste (Listán Negro 85% / Vijariego Negro 15%, DO Valle de La Orotava)

Encabeza el Top Ten de vinos Canariasgourmet.es como el gran tinto de referencia de la casa Tajinaste y uno de los vinos que mejor resume el momento brillante que vive hoy la viticultura canaria. CAN nace de un ensamblaje de Listán Negro y Vijariego Negro procedentes de parcelas seleccionadas del Valle de La Orotava y afinado durante 9 meses en barricas de roble francés, un trabajo de crianza que aporta profundidad sin ocultar el carácter volcánico y atlántico del vino.
No es casual que aparezca de forma recurrente en las listas de sumilleres y prescriptores canarios: para muchos, es el tinto que ponen sobre la mesa cuando quieren explicar, en una sola botella, hasta dónde puede llegar el vino canario contemporáneo.
Agustín Farraís Top Ten Canariasgourmet!
1. Suertes del Marqués “Vidonia” (Listán Blanco, DO Valle de La Orotava)

En segunda posición del Top Ten de vinos Canariasgourmet.es aparece Vidonia, el gran blanco de referencia de Suertes del Marqués y uno de los nombres clave para entender la historia y el presente del vino canario. El término “Vidonia” se utilizaba entre los siglos XVII y XIX para designar a los vinos secos tinerfeños elaborados en el norte de la isla con variedades blancas –excepto la Malvasía-, precisamente en la época de máximo esplendor del comercio vitivinícola de Canarias con las Indias Occidentales y el Reino Unido.
Recuperar hoy ese nombre es una declaración de intenciones: conectar la tradición de aquellos vinos de exportación con una interpretación contemporánea del Listán Blanco, trabajada con rigor en el Valle de La Orotava. La añada 2023 procede de viñedos viejos de los parajes de Las Suertes, El Bucarón, La Mocana y La Florida, con cepas de entre 60 y 150 años conducidas en cordón trenzado, uno de los emblemas vitícolas de la zona.
En bodega, Vidonia se fermenta en barricas de 500 litros, realiza una fermentación maloláctica parcial y completa una crianza de 11 meses en roble francés y austriaco, también en formato de 500 litros, buscando volumen y complejidad sin perder frescura. El resultado es un blanco de 12,4% vol., pH 3,05 y una acidez total de 6,8, datos que se traducen en tensión, precisión y gran capacidad gastronómica.
En copa, el vino se muestra profundo y mineral, con fruta blanca, matices cítricos y un fondo salino muy reconocible, sostenido por una boca amplia, estructurada y a la vez muy equilibrada. No es solo uno de los grandes blancos del Valle de La Orotava; es también el vino que muchos expertos eligen cuando quieren demostrar que Canarias puede firmar blancos de territorio a la altura de las mejores regiones atlánticas.
2. Uwe Blanco seco ecológico · DO El Hierro

Entre los vinos que guarda esta especial selección, destacaría para entender el potencial blanco de El Hierro, este Uwe blanco seco ecológico entra en la lista como una referencia clara de viticultura respetuosa y lectura directa del territorio.
Se elabora a partir de viñedos certificados en ecológico, plantados sobre suelos volcánicos y bajo un clima marcado por la influencia atlántica y los vientos alisios, lo que favorece maduraciones lentas y buena acidez.
En copa se concibe como un blanco seco de perfil limpio y fresco, con aromas de fruta blanca, notas cítricas y un fondo ligeramente herbal y salino que remite a la isla. En boca busca ser ágil y preciso, con una acidez bien marcada, final largo y un punto mineral que lo hace especialmente interesante con pescados, mariscos, verduras y la cocina casera herreña, funcionando dentro del Top Ten como el vino que recuerda que incluso la isla más pequeña del archipiélago tiene mucho que decir en clave de blancos de territorio.
3. Tajinaste Vendimia Selección (Listán Negro, DO Valle de La Orotava)

En el cuarto puesto del Top Ten de vinos Canariasgourmet.es aparece Tajinaste Vendimia Selección, el otro gran tinto de la casa Tajinaste que los expertos han querido destacar. Elaborado como monovarietal de Listán Negro procedente de viñas viejas, se presenta con un color sorprendentemente intenso, que aún conserva reflejos violáceos pese a su paso por madera.
En nariz ofrece un abanico aromático complejo, donde mandan las notas de fruta muy madura junto a recuerdos de café y cacao, envueltos en matices de especias como clavo, regaliz y pimienta negra, todo ello muy bien integrado gracias a su elegante crianza en barricas de roble francés durante casi ocho meses.
En boca mantiene el nivel: es un tinto con estructura, sabroso y con buena concentración, pero al mismo tiempo equilibrado y afinado, pensado para lucirse en la mesa con carnes, guisos y platos de fiesta. Se recomienda decantarlo y servirlo en torno a los 16 ºC para que despliegue todo su potencial y muestre con claridad el carácter del Valle de La Orotava.
Si CAN ocupa el número uno del ranking, Vendimia Selección confirma por qué los vinos tintos de Bodegas Tajinaste se han convertido en una de las referencias imprescindibles del panorama canario actual.
4. Listán Blanco de altura · DOP Islas Canarias · Los Realejos

En el universo de los vinos de Agustín García Farráis, este espumoso de Paisaje de las Islas representa la cara más afilada y vertical del Listán Blanco de altura, trabajado con la misma obsesión por el territorio que el resto de la gama.
Nacido en viñedos situados en cotas elevadas del municipio de Los Realejos, bajo el paraguas de la DOP Islas Canarias, es un vino que busca capturar el pulso atlántico de la zona: suelos volcánicos, influjo constante de los alisios y maduraciones lentas que se traducen en frescura, tensión y una burbuja pensada más para la mesa que para el brindis puntual.
En copa suele mostrarse como un espumoso de perfil seco y limpio, donde la fruta blanca fresca y ciertos matices cítricos se combinan con notas de panadería fina y un fondo salino que recuerda su origen volcánico y costero. En boca, la acidez de la Listán Blanco de altura sostiene el conjunto y le da nervio, permitiendo que funcione tanto como aperitivo gastronómico como acompañando platos de producto -pescados, mariscos, verduras- donde se busca precisión más que volumen.
Dentro del Top Ten de Agustín, este espumoso aparece como el contrapunto ideal a sus grandes tintos, una forma de demostrar que Canarias también puede hablar el lenguaje de las burbujas con identidad propia.
5. Agala Altitud 1318 Vijariego Blanco y Albillo Criollo · DO Gran Canaria

Nacido en las cotas más extremas de la DO Gran Canaria, Agala Altitud 1318 es un blanco de montaña que lleva en la etiqueta su mejor carta de presentación: la altitud como origen y como estilo. El ensamblaje de Vijariego Blanco y Albillo Criollo, dos variedades con enorme potencial para expresar frescura, textura y carácter volcánico, se traduce aquí en un vino tenso y profundo, muy alejado de los blancos complacientes y pensado para quienes buscan territorio en la copa.
El viñedo se sitúa en la zona alta de la isla, sobre suelos de origen volcánico y bajo un clima de fuertes contrastes térmicos entre el día y la noche, condiciones que favorecen una maduración lenta y una acidez vibrante.
En bodega, el trabajo se centra en respetar la uva y su origen: se opta por fermentaciones muy controladas y por una crianza pensada para poner en primer plano el carácter de las variedades, sumando volumen y complejidad sin perder frescura.
Una vez en la copa, Altitud 1318 despliega aromas de fruta blanca y de hueso, toques cítricos, hierbas de montaña y un fondo claramente mineral que remite a la cumbre grancanaria. En el paladar se percibe amplio pero definido, con buena tensión y un final con guiño salino que lo hace especialmente adecuado para acompañar pescados, mariscos y propuestas de cocina centrada en el producto. Es uno de esos blancos que permiten entender, sorbo a sorbo, hasta dónde puede llegar hoy la viticultura de altura en Gran Canaria.
6. Viñarda – León de Abisero Malvasía Aromática · DO La Palma

Blanco seco de producción muy limitada, elaborado con Malvasía Aromática certificada en ecológico y cultivada en viñedo propio a 1.480 metros de altitud en Puntagorda, al noroeste de La Palma.
La viña se asienta sobre suelos de origen volcánico y se trabaja buscando rendimientos muy bajos, lo que concentra la uva y refuerza la sensación de origen en el vino.
Tras una crianza de 12 meses en barrica, la Malvasía se muestra con un perfil seco, estructurado y muy aromático, lejos de la idea de vino dulce que muchos asocian todavía a la variedad. En nariz suelen aparecer notas florales, cítricas y de fruta de hueso, junto a matices de crianza bien integrados; en boca destaca por su equilibrio entre volumen, frescura y un final largo y mineral, que lo hace especialmente interesante con pescados grasos, cocina con salsas y quesos curados de la isla.
7. Respiro · Malvasía Volcánica · DO Lanzarote

Respiro es un blanco seco elaborado por Bodega Olivina con Malvasía Volcánica de viñas viejas prefiloxéricas, cultivadas bajo ceniza volcánica en Lanzarote, dentro de la DO Lanzarote. Son cepas de entre 80 y 100 años, plantadas en hoyos protegidos del viento alisio, en un paisaje extremo donde la ceniza actúa como esponja hídrica y refuerza el carácter mineral de los vinos.
Entre las recomendaciones de Agustín, Respiro encaja como ese blanco atlántico y volcánico que aporta tensión, autenticidad y una lectura muy nítida del territorio lanzaroteño dentro del conjunto de vinos del archipiélago.
En copa se muestra fresco y vivaz, con color amarillo pajizo brillante, aromas de frutas blancas y cítricas con notas salinas, y una boca de acidez equilibrada y final persistente, ideal para mariscos, pescados y cocina de producto donde se busque precisión más que madera.
8. Hermanos Mesa – La Choza del Cabrero Listán Blanco de Las Dehesas · DO Valle de Güímar

Entre las recomendaciones de Agustín García Farráis, este blanco de Hermanos Mesa aparece como una de las lecturas más sinceras del Listán Blanco en la vertiente este de Tenerife, dentro de la DO Valle de Güímar. Procede de viñedos situados en la zona de Las Dehesas, con influencia atlántica y suelos de origen volcánico, lo que se traduce en vinos frescos, directos y con buena sensación mineral.
En copa, La Choza del Cabrero se concibe como un blanco seco de corte limpio, con aromas de fruta blanca, ligeros matices cítricos y un fondo herbáceo que aporta frescura.
En boca busca ser ágil y equilibrado, con acidez marcada pero bien integrada, pensado para acompañar cocina sencilla de producto -pescados, verduras, quesos frescos y semicurados canarios- y para mostrar el carácter del Valle de Güímar sin artificios.
9. Tierra Fundida Listán Negro, Negramoll y Castellana Negra · DO Tacoronte-Acentejo

Tierra Fundida es uno de esos tintos que Farráis señalaría cuando quiere mostrar la cara más seria y contemporánea del norte de Tenerife dentro de la DO Tacoronte-Acentejo. Nace de un ensamblaje de Listán Negro, Negramoll y Castellana Negra, vinificadas con uva entera sin despalillar y fermentación espontánea en depósitos de hormigón, buscando máxima expresión de fruta y paisaje sin maquillajes.
Tras la fermentación alcohólica, realiza maloláctica y una crianza de unos 5 meses en barricas y tinas de roble francés de gran volumen (500, 700 y 1.000 litros), para después volver al hormigón, donde se afina antes de ser embotellado sin filtrar ni estabilizar tartáricamente.
El resultado es un tinto de perfil jugoso y serio a la vez, con fruta roja y negra fresca, toques de hierbas de monte y un fondo mineral y ligeramente ahumado, sostenido por una acidez viva y un tanino fino que lo hacen muy versátil en la mesa, tanto con guisos y carnes como con cocina canaria de sabor intenso.
10. Viñarda – León de Abisero Malvasía Aromática · DO La Palma

Dentro de este Top Ten personal, León de Abisero aparece como uno de esos blancos de alta precisión que demuestran hasta dónde puede llegar la Malvasía Aromática trabajada en seco en La Palma. Se elabora con uva ecológica de viñedo propio situado a 1.480 metros de altitud en Puntagorda, sobre suelo volcánico, con una producción muy limitada de unas 300 botellas por añada.
Es un blanco seco exclusivo, con 12 meses de crianza en barrica y una graduación de 13% vol., que se aleja del cliché de la Malvasía dulce para apostar por estructura, profundidad y un perfil claramente gastronómico.
En copa puede esperarse una nariz intensa y compleja, con notas florales, fruta madura y matices de la crianza bien integrada, y una boca amplia, fresca y mineral, pensada para lucirse con cocina marinera de nivel y quesos curados palmeros dentro de esta selección de vinos canarios de territorio.
10. Lava – Paraje Lomo de los Ingleses Listán Negro · DO Gran Canaria

En esta última elección de la lista, Lava se presenta como el tinto que mira de lleno al territorio grancanario desde el paraje de Lomo de los Ingleses, con la Listán Negro como protagonista absoluta.
Es un vino que pone el acento en el origen: viñedos sobre suelos volcánicos, influencia atlántica y una viticultura que busca más la identidad que la extracción, encajando muy bien con el espíritu general de la selección.
En copa puede esperarse un tinto de color medio, vivo, con aromas de fruta roja y negra, notas de monte bajo y un fondo mineral que recuerda el carácter volcánico de la zona. En boca, el objetivo es un perfil fresco y sabroso, con tanino fino, buena acidez y un final jugoso que funcione tanto con guisos, asados y cocina tradicional canaria como con carnes a la parrilla, cerrando el Top Ten con una mirada clara a la DO Gran Canaria


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