Y ahora, algo completamente distinto. Los dumplings de papa son muy populares en toda Europa del Este y, aunque normalmente se consideran una elaboración salada, también es frecuente encontrarlos en versión dulce, servidos como postre con fruta. En esta receta, cada dumpling esconde una fresa entera en su interior, mientras que la pimienta negra y la albahaca aportan un final aromático que encaja sorprendentemente bien con la dulzura de la fruta.
Ingredientes
Para los dumplings de papa
500 g de papas harinosas, peladas
150 g de harina de papa o la cantidad necesaria
4 g de sal marina
1 bandeja de fresas
1 cucharada de azúcar extrafino
1 limón, zumo y ralladura
Para decorar
hojas pequeñas de albahaca
pimienta negra recién molida
150 ml de crema agria
azúcar glas, para espolvorear
Elaboración

Lleva a ebullición una olla con agua ligeramente salada y añade las papas peladas. Si algunas son más grandes que otras, córtalas para que todas tengan un tamaño similar. Cuécelas durante 15-20 minutos o hasta que estén tiernas.
Escurre las papas y déjalas secarse con su propio vapor unos minutos. Después, pásalas por un prensapapas o un pasapurés y deja que se enfríen por completo.
Cuando estén frías, pesa el puré y añade una cuarta parte de ese peso en harina o almidón de papa. Incorpora la sal y amasa todo junto hasta obtener una masa. Debes buscar una textura lisa y elástica, pero sin trabajarla en exceso, ya que podría volverse pegajosa. Si notas la masa seca, añade unas gotas de agua.
Divide la masa en bolas de 30 g y colócalas sobre una bandeja. Deberías obtener 12 bolas en total, es decir, 3 por ración. Cúbrelas y resérvalas.
Separa 12 fresas pequeñas de la bandeja y resérvalas. Corta en dados pequeños el resto de las fresas y colócalas en un bol con el azúcar, un poco de ralladura de limón y unas gotas de zumo. Remueve bien y deja macerar.
Retira el tallo de las 12 fresas reservadas y recórtalas ligeramente para darles una forma más redonda y uniforme. Humedece tus manos con un poco de agua, toma una bola de masa y aplástala ligeramente.
Envuelve una fresa con la masa, asegurándote de que quede completamente sellada, y después dale forma redonda entre las manos. Repite el proceso con el resto de las bolas hasta que cada una contenga una fresa.
Lleva otra vez a ebullición una olla con agua ligeramente salada e introduce los dumplings con suavidad. Cuécelos durante 3 minutos. Sabrás que están listos cuando suban a la superficie.
Para servir, coloca 3 dumplings en cada plato y añade por encima un poco de crema agria. Espolvorea generosamente con azúcar glas y reparte las fresas picadas maceradas. Termina con una buena vuelta de pimienta negra y decora con hojas de albahaca.





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