image_pdfDescargar PDF

A medida que se acerca la Navidad, los almuerzos o cenas de empresa se convierten en una cita obligada donde se intenta olvidar -no siempre con éxito- todos los inconvenientes y frustraciones del trabajo y las malas experiencias con algunos compañeros o jefes.

Almuerzos o cenas

Estas veladas -en teoría- tienen la mejor intención posible y son para pasar unas horas con los compañeros de trabajo con el mejor talante y espíritu navideño posible.  Pero, a pesar del espíritu festivo y los adornos navideños, estas veladas no dejan de ser unas reuniones del trabajo orquestadas por la empresa o entre compañeros de departamentos, o incluso una combinación de ambas, y como se trata de reunion de personas y no de robots cada asistente -sea compañero o jefe- lleva consigo historias verdaderamente épicas de resiliencia festiva y promesas que mantendrá durante el año venidero con la voluntad -más o menos sincera- de olvidar tantos momentos difíciles haciendo un “pelillos a la mar”, o un “disculpas no volverá a pasar”, o un “perdón, me pase!”.

almuerzos o cenas

A estas reuniones de empresa se suele acudir por “obligación” y para muchos haciendo un esfuerzo, de hecho en muchos casos se hace un ejercicio teatral de hipocresia para poder pasar el trago del evento -no sin ganas de decirle cuatro cosas al gili p. del Sr Ramirez o a la borde de la Sra Maripili…contensión!, que estamos en Navidad y ahora toca chip de amor y compañerismo al ritmo de brindis con cava y canturreo de villancicos!.

Para ser honestos y positivos debo decir que en general todos cumplen con la consigna al grito de… “todos a divertirse, a perdonar y a ser felices porque llegó la Navidad que todo lo cura!  (y  punto!). Aunque por supuesto, y en el mejor de los casos, en muchos casos se va feliz y con alegria de corazón, a compartir y celebrar los éxitos y logros…Ojalá sea este tu caso lector.

En la mayoria de estas fiestas se suele comer y beber en exceso, y lo de beber alcohol en exceso deberiamos de controlarlo porque podria con seguridad arruinar no solo la velada, sino tambien tu imagen y posiblemente mucho más! Además; el alcohol puede producir efectos emocionales no controlables y en un exceso de sinceridad etílica llamar gilipollas al jefe, o mandar a la mierda a la Srta. Mari Pili -que es la jefa de RRHH- y que ese dia fue al evento con lentillas, pelo suelto y con un vestido de Zara negro con adornos dorados y con tremendo escote que dejó a muchos con sus gorritas de Nöel “parriba”.

almuerzos o cenas

Tambien las copitas y el buen rollito del momento suele aliarse con los pesados, sobre todo a esos que les encanta contar chistes malos o pasados de tono o tomar el micro del Karaoke como si fuera el mismísimo Julio Iglesias, pero cacareando como gallo esperpéntico.

Otro efecto del exceso de alcohol nada deseado (o si, depende de en  quienes) del que mejor no me extenderé, pero si dire algo acerca de los posibles “calentones” relacionandos con el sexo,  porque es muy frecuente que estas cosas ocurran en estos eventos, y habitualmente es por exceso de copas, donde se corre el riesgo de abrir la veda para que algunos impresentables salidos -bajo los efectos de la mezcla de cerveza, cava, vino y cubatas- se deshiniban y comiencen a disparar los tejos a zutanita o zutanito, eso si no pasan a las manos…y ya se  armó!.

Por ultimo amigo o amiga  lector, quiero aprovechar esta columna para recordar a aquellos que conducen ese dia, que por favor no olviden que después de beber alcohol debemos manejar un vehiculo llevando sanos y salvos a los compañeros que llevamos en el coche -y a nosotros mismos- y en estos casos la consigna es ZERO ALCOHOL, para evitar que el evento no acabe en tragedia navideña y que cada Navidad venidera el mal recuerdo nos toque las puertas de la memoria haciendo que odiemos la Navidad de por vida.  En mi opinión hay dos opciones

Si tienes que conducir, o si te sienta mal el alcohol…mejor no bebas

Somos adultos, ¿verdad? Así que actuemos como tal. ¿Y qué hace un adulto? No se inmola ni incendia a lo bonzo, evita las balas, levanta barricadas y se defiende de la presión externa. Si sabes que después del primer trago ya estás diciendo tonterías o te entra sonnolencia, no tiene sentido seguir cavando tu hoyo con una copa más…

Tienes dos opciones

Primera opcion: es la más radical: enrocarte y simplemente no beber alcohol durante la cena de empresa. Créanme, nadie, pero nadie en el mundo, ha muerto, matado a alguien o provocado una guerra mundial por no beber alcohol en cenas de empresa, bebe agua, cola, o cerveza 00, incluso ya hay en el mercado falsos vinos y cavas, inlcuso gin y vodkas que son productos que dan el pego pero que no contienen nada de alcohol, usalos!, sin complejos…la vida no tiene precio!

Segunda opción: es para los que saben controlarse: tómate una copa o dos y para, mañana te sentirás la persona más inteligente del mundo.

Advertencia: en ambos casos, la presión para beber va a ser implacable, en serio, vas a recibir “fuego amigo” de todos lados. Pero todo está bien, mantente seco y sereno, no hgas casa de nadie y tú a lo tuyo; ¡a la vida! ¿Por qué? Porque coincidimos en que los adultos sabemos decir que no.
Anterior Sopa de cebolla gratinada
Siguiente El cochino del mar: una joya gastronómica por descubrir

Sin Comentarios

Deja un comentraio

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.