Restaurante “Marisquería Isleño Delgado”


POR: Antonio Pérez Viera
Amigos Canarios del Buen Comer
Fotos: José Antonio Melián

La “Marisquería Isleño Delgado” es un restaurante con mucho encanto que en los dos años desde su apertura ha sabido atraer a una ingente clientela, amante del buen comer, atraídos por la novedad de degustar una cocina mediterránea, basada en mariscos y otros productos del mar de gran calidad, en el centro de La Laguna, en un espacio tranquilo y acogedor, diferente a lo habitual, a un precio razonable y con servicio auténticamente exquisito. La política de la casa es trabajar con mucho mimo, productos de alta calidad, procedente de las rías gallegas, de las costas andaluzas, del mar Mediterráneo y del océano Atlántico.

Su ubicación en La Laguna es ideal, dada la proximidad del establecimiento a tres aparcamientos públicos y a la línea del tranvía.

Es un restaurante ideal para comidas de trabajo, para grupos o para una cenita romántica, que se presta al picoteo, que cuenta con una espléndida bodega con referencias Canarias, de las principales denominaciones del resto de España, así como con cavas y champagnes, que saben maridar con auténtica maestría con los platos elegidos.

Su propietario y jefe de sala Kevin Delgado Delgado, es un joven e inquieto profesional que ha irrumpido en el mundo de los fogones con auténtica pasión, cargado de novedosos proyectos, que inició su aventura gastronómica con un puesto de mariscos y otros productos frescos del mar, en el tristemente recordado Gastromercado San Pablo en La Laguna, en el que pudo pulsar la potencial demanda de este tipo de productos entre la clientela tinerfeña, lo que le incentivó a abrir la actual Marisquería Isleño Delgado en septiembre de 2015, con el apoyo de un equipo humano altamente capacitado y especializado en el trato de tan exquisitos productos del mar, cuyo lema es que “Que nadie visite la Marisquería Isleño Delgado sin irse sintiéndose mejor y más feliz”.

El equipo de cocina está formado por tres jóvenes profesionales, Eder Galván, Kevin Casanova y Diego Martín, que están especializados en tratar con mucho cariño los delicados productos con los que trabajan, con lo que consiguen hacer las delicias de su clientela.

Y en la sala Charly Vargas y el encanto personal de Kevin Delgado, cuya amabilidad y conocimientos de los productos del mar y de la hostelería en general, influye de forma decisiva para que los clientes de la marisquería se sientan como en su propia casa.
La bienvenida nos la dio Kevin Delgado, manifestando la ilusión que le hacía nuestra visita y agradeciendo la deferencia que habíamos tenido, los Amigos Canarios del Buen Comer, al elegir su Restaurante Marisquería Isleño Delgado para llevar a cabo una de nuestras actividades, y exponiéndonos detalladamente sus orígenes profesionales y los de su establecimiento, así como una minuciosa descripción de cada uno de los platos y los vinos elegidos para la ocasión, lo que propició un efusivo aplauso de todos los asistentes.

A medida de que los 27 Amigos Canarios del Buen Comer íbamos degustando cada uno de los platos y el vino, expresábamos nuestra opinión, asignando una nota, cuya media iría a parar al acta que sería levantada al final de la comida, no exenta de un animado pero riguroso debate, para completar la calificación de cada uno de los puntos incluidos en el orden del día.

El menú seleccionado para la ocasión fue el siguiente:

Foie de bacalao ahumado acompañado de tostas.
Arenques marinados troceados acompañado de tostas (marinado agridulce).
Ensalada timbal de gulas, pulpo y pez mantequilla aderezado con vinagreta de mango y aceite de ajo y perejil.
Croquetas caseras: De mejillones y langostinos, de chipirón en su tinta, de salmón y gulas y de merluza y atún.
Pimientos de piquillo rellenos de merluza y atún en crema de nata y tomate.
Mejillones a la mantequilla.
Gamba roja del Mediterráneo a la sal.
Postre: Pirámide de mousse de yogur con mango y coulant de chocolate con helado de menta-chocolate.
Vino blanco Silga D.O. Rueda o Vino tinto Marqués de Velilla D.O. Ribera del Duero.
Agua o refresco y café.
Los puntos sujetos a votación fueron: la situación del restaurante, las instalaciones, el servicio, el menú elegido y el vino.
La nota media de los distintos parámetros resultó ser un 9,28 sobre 10, lo que justifica que sea un establecimiento muy recomendable para visitar.

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