Joven, agricultor y especializado en el cultivo del fresón en Lanzarote. Esta es la tarjeta de presentación de Juan Fernando García, un convencido de que en Canarias hay potencial suficiente para cultivar cualquier producto siempre que sea de calidad.

Él ha optado por los fresones (Fragaria anasasa, su nombre científico) en suelo y bajo invernadero. De hecho, es uno de los primeros productores que lo han introducido en la isla. Empezó hace solo tres años cuando tenía 29 años, al darse cuenta de que las fresas que se consumían en la isla carecían de sabor y que podría abrirse una vía laboral en este campo con una producción propia.Ahora se dedica en cuerpo y alma a esta actividad, su único sustento. Trabaja de sol a sol y hace las veces de productor y vendedor pero asegura que es “rentable”.

Su explotación, ubicada en Mozaga, en el municipio de Teguise, ocupa una parcela de 1.500 metros cuadrados y recoge 100 kilos de fruta a la semana. Al primer año de siembra, “si los fresones están bien cuidados”, se pueden empezar a cosechar desde el mes de enero hasta agosto. Los meses restantes, de septiembre a diciembre, son los propicios para el desarrollo de los esquejes. García dice que el único gasto excesivo de este cultivo es el agua. “Es muy exigente y hay que regar todos los días y, en épocas de mucho calor, hasta dos veces diarias”. En su caso utiliza agua desalada de abasto, la más común en Lanzarote.

[quote bcolor=”#e5e5e5″] “Fruta del bosque, así se le conoce al fresón. Su única diferencia con la fresa es su mayor tamaño. Adecuada en regímenes dietéticos, dada su escasa concentración de glúcidos, se puede consumir solo o mezclado con azúcar, nata, vino, helados o mermeladas, sin olvidar su apreciada utilidad en repostería para la elaboración de tartas, pasteles y dulces. Además se emplea también como planta medicinal. Es diurética y antirreumática, tres o cuatro tazas diarias de infusión de las hojas protegen contra el ácido úrico, la gota o la artritis. También es anticolesterol, antiinflamatoria, astringente y mineralizante”[/quote]

 

En cuanto a las labores culturales, además de escardar la planta, es decir, limpiar de malas hierbas y hojas secas, se deben eliminar las flores y los estolones al poco tiempo del transplante, cuando la planta aún no tiene vigor, para que se fortalezca y crezca adecuadamente. García emplea un abono natural a base de estiércol, previo a la plantación, y luego otro a mitad del desarrollo del cultivo. Las semillas las adquiere del Cabildo Insular de Lanzarote y emplea la variedad Camarosa que produce una fruta de gran tamaño, de un rojo intenso y piel muy firme, además de su buena calidad y resistencia a las plagas más comunes.Dado que el fresón es un cultivo de temporada, este agricultor ha optado por combinar su producción cultivando tomates. La experiencia no ha sido demasiado positiva porque apenas empezar y, debido a la ola de calor del pasado mes de abril, perdió toda la cosecha. Aún así no se rinde y espera poder recuperar pronto el cultivo.

García comercializa sus fresones entre los restaurantes de la isla, aunque también llega a algún que otro supermercado. Prefiere la restauración porque valoran más su producto y le deja mayores beneficios. Muchos de los clientes acuden recomendados a su finca en busca de esta fruta de la que asegura gana en “sabor y calidad”, al ser un producto fresco, que concentra todas las características del suelo y el clima de Lanzarote y se recoge en su punto justo de maduración. Se ha planteado la exportación al resto de las islas, aunque de momento quiere esperar hasta consolidar su negocio en Lanzarote. Su idea es poder contratar a alguien que le ayude para poder seguir desarrollando su pequeña empresa en el futuro.

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Una Respuesta

  1. Jetsyn

    que maravillas de productos tenemos!! pero hay que apreciarlos y sentirnos orgullos de lo que se produce en nuestra tierra

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